Ni se pronuncia CADI-YAC ni se pronuncia ES-PI-NE: Más rigor, la fonética que tu formación en Pilates olvidó enseñarte.
Prescindir del rigor al nombrar el equipamiento de Pilates no es libertad lingüística, sino descuido profesional. La precisión en la fonética y el origen histórico del método es tan vital como la alineación biomecánica: nombrar bien tus herramientas sostiene la autoridad y la coherencia de tu enseñanza.









